Sábado 26 de octubre 2019 – taller de carretas tipicas

Por fin un taller manual costarricense en Paris!

Después del magnífico taller de mascaradas no habíamos tenido un taller manual. Y gracias a la colaboración de
los artistas Daniela Castro Cabalceta (Costa Rica) y Alberto Ixión Martínez García (Mexico) volvemos a brindarles esta estupenda oportunidad.

Daniela y Alberto nos ofrecerán un taller de ruedas de carreta en papel maché. Accesible à todo público.

 

Valor : 20€ * incluye materiales y café 🙂
*Los niños pueden acompañar a sus padres para pintar.
Hora : 10h
Duración :3h
Lugar : local ACRF 21 rue Doudeauville 75018 Paris
Cupo limitado

Propulsé par HelloAsso

 

Responsables de l’atelier: Alberto Ixión Martínez García  y Daniela Castro Cabalceta.

Alberto Ixión Martínez García Antropólogo y escultor mexicano. Residente de del taller gráfico Popular del Instituto Nacinal de Bellas Artes de México y ptofesor durante varios años en los talleres de escultura de México. Ya ha realizado 3 viajes para enseñar en Costa Rica.

Daniela Castro Cabalceta es socióloga, fotógrafa y escultora costarricense. Ha trabajado con varias técnicas como la arcilla y trabaja la escultura de papel desde el 2015.  Tiene una gran experiencia en gestión cultural y aprendizaje de estos medios. En complemento de su trabajo Daniela desarrolla proyectos relacionados con el comercio sostenible, la agricultura orgánica y actividades culturales con las poblaciones migrantes de América Central.

La cartoneria est un arte popular tradicional mexicano. Algunos investigadores han carecterizado esta técnica cerca del XIX siglo. La cortoneria se describe como el arte de crear figuras de cartón engomado y policromo. La técnica consiste en cortar y pegar papel remojado en goma. En función de la técnica y del tamaño de la piezas se aplican estructuras de metal. La goma se hace de manera artesanal a base de harina de trigo y las piezas se pintant con pintura acrílica.

 

Historia de la carreta

Desde mediados del siglo XIX, con la extensión de los cultivos de café, con terrenos en extremo pendientes y llenos de barro, durante los meses de acarreo, se empezó a dar preferencia por carretas de rueda maciza, para evitar la acumulación de barro entre los radios.

La técnica de su fabricación evolucionó rápidamente, los colores y los diseños han constituido una nota peculiar del país. Durante cien años, hasta la entrada de los vehículos, las carretas pintadas fueron el eje del desenvolvimiento económico del país. La carreta costarricense se diseño para superar las dificultades que presentaban nuestros viejos caminos como: lodazales, cuestas, curvas cerradas, duros pedregales, hondas quebradas y otros.

El café vino de Europa a las Antillas y de allí se extendió al resto del continente. Llegó a Costa Rica en los primeros años del siglo XX. Don Tomás Acosta era el gobernador de ese entonces. Al inicio se sembró en las casas como planta ornamental, pero con la independencia, el ayuntamiento de San José y gobernantes como don Juan Mora Fernández y Braulio Carrilllo van a fomentar su cultivo comercial; esto permitió el acceso de muchas personas sin recursos, a la calidad de pequeños propietarios.

En 1843, Costa Rica envía un primer embarque a Inglaterra, de esta manera abre las puertas del país al mercado internacional y consolida la situación de monocultivo. Con el fortalecimiento de la actividad cafetalera, se intensifica el uso de la carreta, que pasa a ser el mejor instrumento en el esfuerzo del país por producir y exportar el grano de oro. El camino a Puntarenas exige la multiplicación de carretas. El café y la carreta garantizó el empeño de Costa Rica para desarrollarse y por gene rar riqueza pública. La edad de oro de las carretas puede ubicarse dE 1850 a 1935.